viernes, 13 de noviembre de 2020

Cadáver Exquisito

 

En el castillo embrujado

la gente oía ruidos

a la noche

de fiesta y de luna.

Noche de mis sueños,

mi noche de alegría.

Fue a la fiesta

de Julián y

comió mucha torta,

rica, torta sabrosa,

la que prepara mi tía loca.

Mi vecina

que grita todo el día,

día tras día, noche tras noche,

me despierto con

este mismo sentimiento,

muy profundo.

Siento al escuchar una melodía

que entra por la ventana

de mi alma,

que abraza el alba

al despertar en la mañana.

Mi alma sana

el corazón roto.

Porque deja un dolor

que nadie puede curar,

heridas del pasado.

Para sentirse más feliz

con uno mismo,

como eres,

es como tienes que

actuar en tu vida.

Es disfrutarla,

respetarla, amarla,

vivirla por sobre todos

los obstáculos ocasionados

por las rúculas bailarinas

que poco saben de la

dulce miel del verano.

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